domingo, 25 de abril de 2010

Caricias que revolotean... en mi

Abro la ducha... primero el pantalon, despues la remera, desabrocho el corpiño y me bajo el minishort, listo, me meto (lanzo, diria) abajo de la lluvia.
Mientras me pasaba jabon, filosofaba:
1) ¿Cuantas duchas mas me daré en este baño, cuanto falta para mudar la piel y arrastrar mi persona, mis bartulos y mis desastres a otro hogar?
2) Paradoja: O la libertad me la quita mi condicion de hija, o mi libertad me la quita mi condicion de empleada... Conclusion: La libertad no existe (o siempre hay alguien que te la quita). (Necesito urgente mis apuntes de Marx)
3) No sé cuanto tiempo voy a ser capaz de soportar el tenerte un fin de semana seguido (y estar abrojada a vos como una garrapata TODO el tiempo), para despues no tenerte, de golpe y sin anestesia.
4) Cosas que necesito demostrar-me-te-les todo el tiempo (Inseguridades propias, tal vez? Oh yeah, girl!)
a) Que puedo
b) Que no soy una boluda
c)Que soy analitica (y muchas veces, analiticamente pelotuda)
d) Que si digo una cosa, soy capaz de hacerla

En fin, jabon por aca, filosofia por alla, agua por encima de todo y... mi memoria corporal (no la mia, sino la de mi cuerpo). mientras me seco, siento como un hormigueo apenas perceptible en mis pezones, algo asi como... el resabio de tus caricias.
Dicen que el cuerpo (la piel, en este caso) tiene memoria, como cuando uno se golpea y si, un tiempo despues, recordas el golpe, volvés a sentir el mismo dolor...esto es algo asi, pero sin dolor, por supuesto... y si me concentro, siento ese cosquilleo por las piernas, las tetas, los brazos, la espalda... no sigo.
Seré yo? Que me obligo con la mente, a seguir teniendote en mi piel
Seras vos? Que me dejaste caricias escondidas en el cuerpo para que me cuidaran cuando estas lejos?
No sé........ pero sea lo que sea, estoy convencida de que... Amarte es un placer

1 comentario:

  1. Eso de la lIbertad:... don`t worry, Ud sabe que se va a lograr, tarde o temprano estara para sentirla y sobre el final me robo una sonrisa.
    La abrazo

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