Me siento en la mesada del baño, apoyo la espalda en la pared y quedo de frente al espejo... mate mediante... conversamos el y yo. El me conoce demasiado... yo... ni se como me llamo.
-¿Que te pasa?
-Nada, estoy colgada.
-Si, ya sè.
-¿Que sabes? Si yo no sè que me pasa, menos lo vas a saber vos.
-Yo soy mas lucido que vos, porque siento lo que sentis, pero a traves de un espejo frio, y me ahorro los estremecimientos que a vos te estan invadiendo.
-Entonces... decime que hacer.
-¿Con que?
-Sabes de que, y de quien te estoy hablando. No te hagas el pelotudo, que para eso estoy yo.
-Si, ya lo sè. No entiendo que es exactamente lo que te tiene tan colgada.
-Nada, todo va muy rapido, y... cuando la maquina va acelerada, no existe maniobra posible sin volcar, ni hay dios que frene, como siempre digo, lo irrefrenable.
-¿Lo irrefrenable?
-Si, lo que me pasa, lo que no puedo evitar que me pase, y aunque pudiera.... no quisiera evitar nada.
-Osea....
-¿Que?
-¿Te vas a jugar la boca?
-Si.
-Ajà....
-¿Que te pasa? ¿Porque decis "ajà"?
-Porque...¿sabes que hay que remarla no?
-Ajà
-Bueno, entonces..... que te puedo decir....
-Algo que me estabilice un poco
-La vas a terminar queriendo
-Algo que no sepa?
-Mucho.
AH UNA COSITA MAS!
-Decime
-No pienses tanto, que estas cosas no se piensan. Sentilas y nada mas. Nada mas sentilas.
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