Los labios palidos, sonrientes, la energia brutal que se contrae, el olor de la lluvia, los pies en el barro...
Soy capaz de jugar a perder lo que no tengo, y con eso me basta para no sentirte lejos,
Desdoblo una rima y te veo,
El silencio me pregunta por vos, lo callo, vuelve a ser silencio.
La literatura es un asunto de soledades,
como la arrogancia fue mi anzuelo,
A la vida le converso para ofenderla.
Los recuerdos de tu piel se sacuden, se rebelan, se aceleran y acaban dentro mio...
y yo dentro de ellos.
jueves, 3 de diciembre de 2009
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